La comunidad latina se crece cuando se informa sobre el número que representa no solo con su presencia en esta nación, además con cifras sobre sus contribuciones en la economía y durante esta etapa electoral con su participación en el voto.
Sin embargo, un tema crucial es el de la educación y con oportunidad del inicio de clases es importante analizar que con seguridad, este es el asunto más importante para los llamados latinos.
La escuela es el inicio de un proceso que es la garantía para que los latinos tengan acceso a puestos de trabajo claves, tanto en el sector privado como en el público. Uno de los grandes problemas de los latinos es la improvisación y la abundancia de personas que ejercen trabajos para los cuales no tienen ni la formación académica ni la trayectoria profesional que les acredite.
La mediocridad es una más de las consecuencias de la falta de buena educación.
El inicio de la formación educativa de los latinos inicia en el hogar, si duda alguna y nos sentimos orgullosos de nuestras profundas raíces espirituales, nuestros valores de unidad familiar, pero no se puede desconocer la necesidad de un respaldo a nivel académico.
El inicio del ciclo escolar para niños y adolescentes no puede ser solamente un requisito social que en un alarmante porcentaje, termina antes de tiempo para los latinos que no terminan la escuela ni la secundaria y que tampoco ingresan a las universidades en la misma proporción que otras comunidades inmigrantes como la asiática.
La educación es una garantía para obtener trabajos y crecimiento individual y comunitario, La educación es un privilegio y lo conocemos bien en los países llamados tercermundistas, por lo cual se deben agradecer las oportunidades y posibilidades que Estados Unidos y de manera particular Nueva York ofrece a nuestras familias, ofreciendo una serie de programas, becas y facilidades de estudio.
No hay pretexto que valga, nuestros niños merecen una buena educación, que inicia en el hogar, pero que debe proyectarse no como una remota posibilidad, sino como un destino de triunfo y progreso. La universidad es la cúspide del proceso formativo y es allá hacia donde nuestros niños y jóvenes deben ser guiados y motivados desde temprana edad.
Las estadísticas no mienten, no podemos regocijarnos de un poder que está incompleto. El poder político y económico tienen su fundamento en la educación.
Que el inicio de esta nueva etapa educativa sea la oportunidad para que todos los miembros de la comunidad desarrollemos un sentido de responsabilidad en el tema educativo, iniciando con el ejemplo y con la valoración de la educación como un recurso indispensable para lograr bienestar


























