
IMPACTO LATIN NEWS
En la pre inauguración de su mandato como alcalde Bill de Blasio dijo: “Vamos a actuar con rapidez y de manera agresiva para que los caballos y las calesas no sean parte del paisaje en la ciudad de Nueva York. Esto no es humano... se acabó”.
Pasado cuatro meses, su propuesta de convertir los tradicionales coches por “calesas” eléctricas está en el limbo. Y varios de los concejales que lo respaldan igualmente tienen dudas de su apoyo, porque las encuestas dicen que tiene un mayoritario apoyo de los residentes de la Gran Manzana para que sigan funcionando las calesas que tienen más de 150 años de antigüedad.
Bill de Blasio había sostenido desde hace tiempo antes que sea alcalde que no iba a prohibir las calesas haladas por caballos que circulan por el Parque Central de Nueva York.
LUCHA CONTRA QUINN LE AYUDO
En los últimos años, de Blasio cambió de posiciones en el tópico, primero expresando dudas y luego asumiendo esas posiciones. Mientras tanto su campaña recaudo $45 mil de quienes quieren la prohibición.
Él también se benefició de una campaña en contra de su rival, la ex presidenta del concejo municipal Christine Quinn, cuya campaña se hizo con los aportes de quienes quieren la prohibición.
“Es muy obvio darse cuenta quienes estaban detrás de esto”, dijo Christina Hansen, portavoz de la industria de las calesas en Nueva York. “Pienso que es obvio él estaba influenciado por las donaciones que le llegaron activamente contra la industria de las calesas”.
En el año 2007, cuando de Blasio era concejal, dijo que él era “un escéptico con la propuesta de los grupos defensores de los derechos de los animales de prohibir las calesas. En ese momento él declinó firmar a favor de esa propuesta.
“No entiendo completamente estos temas”, dijo de Blasio en diciembre. “Tengo algunas posiciones que probablemente, si me perdonan la frase- un poco más tradicional, un poco más de mente estrecha”.
LOBBYS Y FONDOS
Diversos informes indican que de Blasio empezó a cambiar desde enero de 2008 cuando su campaña recibió cheques de mil dólares en su camino a defensor público.
Cheques de organizaciones como NY CLASS, Wendy Neu, Stephen Nislick, entre otros, le llegaron el 2009 y 2010.
Mientras tanto de Blasio apareció neutral. No promovió ninguna prohibición de las calesas, pero tampoco las apoyó con transparencia.
En marzo de 2013, de Blasio por primera vez prometió eliminar las calesas en su primera semana como alcalde. Después de eso los grupos anti Christine Quinn lo empezaron a apoyar financieramente.
Le dieron 175 mil dólares a través de la organización NYCLASS , bajo un cheque firmado por su primo John Wilhelm, y otro a nombre de un abogado.
En enero, Nislick envió cartas a los miembros de NYCLASS que decían que con su respaldo habían hecho historia al ayudar a nombrar al “primer alcalde pro animales del país”.



























