El Mes Nacional de la Herencia Hispana está a punto de concluir el 15 de octubre, pero Nueva York tiene cada vez más sabor a latinidad por todos lados, incluidas sus calles, lo cual es una celebración permanente del legado cultural de esta gran y creciente comunidad.

Los famosos y populares festivales callejeros que durante todo el año se organizan en diferentes zonas de la ciudad, no son la excepción. En estos festivales o ferias callejeras conocidos en inglés como Street Fair, la presencia de los latinoamericanos crece y se diversifica, para muestra de ello ofrecemos una muestra de la última feria callejera en el Upper West Side de Manhattan desde la calle 80 hasta la calle 90 sobre la famosa Broadway.

Desde los internacionalmente ya bien conocidos tacos, hasta las pupusas y los asados venezolanos, la diversidad de la presencia latina crece en la Gran Manzana con emprendimientos de temporada, que complementan la representación fundamentalmente gastronómica de los latinos en la ciudad.

La comunidad latinoamericana es parte fundamental de la poderosa industria de la hospitalidad y restaurantes de Nueva York, inicialmente como muy valorada mano de obra pero actualmente con propietarios de negocios de comida de todo tamaño, desde puestos ambulantes hasta lujosos restaurantes y chefs de renombre internacional, los sabores latinos son parte estructural de esta metrópolis.

Si bien los primeros restaurantes latinoamericanos de Nueva York fueron cubanos y mexicanos, actualmente hay una gran variedad de restaurantes colombianos, ecuatorianos, peruanos y hay una creciente presencia centroamericana con restaurantes hondureños, salvadoreños, guatemaltecos, pero además venezolanos, brasileños y del área antillana. Esta diversidad también se aprecia en eventos públicos y en las conocidas ferias callejeras. La presencia existe, sin embargo se necesita una mayor coordinación organizativa para representar a América Latina como lo que es, una unidad geográfica-histórica y cultural.

MAYOR INTEGRACION
América Latina es una unidad y en ese sentido se podría presentar una serie de emprendimientos durante estas ferias callejeras que den a comprender esa realidad. Sin embargo, la sola presencia de la diversidad latinoamericana en las calles neoyorquinas representa una manera de promocionar la riqueza cultural, de la cual la comida callejera es la punta del hilo.
La cocina popular latinoamericana es muy rica y variada, sin embargo los sabores aromas de América Latina en Nueva York son parte de una representación más grande y en estas ferias callejeras felizmente se encuentran muchos emprendedores latinoamericanos que participan no solo con platos nacionales, además con otro tipo de productos, como tejidos, arte, bisuteria, por mencionar a algunos de los que encontramos en el famoso Upper West Side, un lugar que no es ajeno para la comunidad latina, ya que fue el hogar de muchas personalidades ilustres, entre ellas la pianista venezolana Teresa Carreño, así como de comunidades que por el desarrollo urbano fueron reubicadas, tal es el caso de San Juan Heights, que se encontraba en el área del Lincoln Center y que se movió mayoritariamente para Brooklyn.

Una presencia importante, ya que a través de los sabores, los latinos promocionan a sus países de origen. Un dato interesante es que en muchos puestos de cocina japonesa, italiana, polaca, etc., los trabajadores son latinoamericanos y en una perspectiva más elevada, es importante que los latinoamericanos no se mantengan como un grupo diferenciado y por el contrario, se integren totalmente a la estructura neoyorquina, amplia y ricamente diversa.




























