Continúa la batalla

Niño mexicano

El 5 de mayo en todo Estados Unidos se conmemora y se celebra la Batalla de Puebla, que se ha convertido en un símbolo de unidad para resaltar la identidad cultural de todos los mexicanos y méxico-americanos, sin importar de que parte de Mexico provienen.

Incluso los anglo conocen y pronuncian claramente en castellano el “5 de Mayo”, que se ha celebrado por generaciones en todo el país y que en este momento es un punto de reafirmación de la presencia positiva de esta gran comunidad, la cual enfrenta nuevos retos y trata de sobrepasar limitaciones que ha sufrido desde el inicio de su presencia en esta parte del continente.

Desde hace varias décadas legalmente, los mexico-americanos podían votar y ocupar cargos electivos; sin embargo, en muchos estados las prácticas electorales los discriminaron, especialmente como una minoría segregada lingüísticamente. En junio de 1943 en Los Ángeles se desató una ola de ataques raciales entre jóvenes mexicanos y soldados europeos conocida como Zoot Suit Riots.

Durante la II Guerra Mundial, más de 300.000 méxico-americanos sirvieron en las fuerzas armadas de Estados Unidos pero muchos veteranos de guerra mexicano-americanos fueron discriminados e incluso se les negaron servicios médicos. En 1948, Héctor P. García, veterano de guerra, fundó el Foro Americano GI para abordar las preocupaciones de los veteranos mexicanos que estaban siendo discriminados. La primera campaña de AGIF fue en nombre de Félix Longoria, un mexicano privado estadounidense que murió en Filipinas mientras estaba en el cumplimiento del deber y cuando su cuerpo retornó a su ciudad natal en Texas, se le negó los servicios funerarios debido a su origen nacional.

Desde el 2000 el número de grupos de odio en los Estados Unidos se ha incrementado notablemente y la inmigración ilegal por la frontera entre México y Estados Unidos, ha sido usada como base para incrementar filas entre supremacistas y racistas. Según un informe de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) en el 2011, el 56,9% de las 939 víctimas de delitos motivados por origen nacional o étnico, fueron hispanos. En California, el estado con la población mexicana más grande, el número de crímenes de odio cometidos contra los latinos entre 2003 y 2007 casi se duplicó. Y si bien el objetivo primero es la comunidad mexicana, los ataques se extienden a todos los latinos e inmigrantes que no sean de origen europeo.

Económicamente la comunidad mexicana en Nueva York se desarrolla positivamente y hay esfuerzos importantes por ser parte en esta ciudad, de su estructura política, los cuales deben iniciar concientizando a la comunidad sobre la importancia de lograr una influencia electoral efectiva, una participación cívica y la inclusión de los mexicanos como parte de la comunidad internacional, pero para ello se deberán romper barreras culturales que pueden estar aislando a los mexicanos por su fuerte sentimiento nacionalista, históricamente justificado pero estratégicamente negativo.

La lucha diaria de la comunidad mexicana no se limita a lo legal, a lo económico o a lo político, ante todo es una lucha para salir del estado de impotencia que puede producir la creciente violencia y pobreza en su patria natal. La importancia de rescatar los valores familiares, de mantener las raíces culturales, pero además de fortalecer relaciones con las hermanas comunidades latinas es un punto clave.

En la Ciudad de Nueva York los mexicanos se concentran en comunidades relativamente pequeñas y densamente pobladas, como Sunset Park, Jackson Heights, Corona, Harlem, Bushwick, el sur del Bronx y la parte norte de Staten Island en donde se han ubicado gracias a la presencia de otras comunidades latinas pioneras, formadas fundamentalmente por dominicanos, puertorriqueños, ecuatorianos, colombianos y centroamericanos.

Las comunidades mexicanas desarrollan en su interior un sin número de agrupaciones cívicas, culturales y deportivas, fuertemente vinculadas a sus lugares de origen, con una importante presencia rural e indígena con lenguas nativos como Náhuatl, Mixteco, Zapoteco, Otomíe. En Nueva York los mexicanos enfrentan y superan barreras, aprenden simultáneamente el Castellano y el Inglés, demostrando su capacidad y ante todo su fuerte sentido de responsabilidad laboral.

En Nueva York, por la estructura mental y el marco legal, es más fácil que estos inmigrantes rompan barreras culturales y sobrepasen la discriminación que existe entre mexicanos, lo cual representa una ventaja para encontrar puntos comunes, que rompen barreras de clase social.

Los mexicanos en la Ciudad de Nueva York son parte importante de la fuerza laboral y productiva, ya que requieren servicios de alimentos, lavandería, limpieza, entretenimiento, taxis, escuelas, etc., y por lo tanto reactivan los barrios, pero un punto importante es el incorporarse al sistema en que se ha escogido vivir, sin pretender imponer el de origen, para evitar el rechazo de la cultura que acoge a los inmigrantes. Es importante asimilar la convivencia de culturas diferentes pero posibles de complementarse.

La mala experiencia política de los mexicanos en su patria, no puede mantenerles aislados de la política en la Ciudad de Nueva York, por el contrario, debe ser una oportunidad para lograr cambios legales favorables para su progreso, una oportunidad de terminar con la corrupción, con la violencia y escribir una nueva historia, librando las batallas que diariamente les presenta la vida.

¡Feliz 5 de Mayo!

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