“No queremos vivas, no más muertes trans”, una frase que se veía a los lejos sobre una manta que colgaba desde el andén de una estación de tren en Corona, Queens, como una manera de visibilizar cada una de las demandas de las personas LGBQT en la ciudad de Nueva York, que conmemoró a las víctimas de esta comunidad.
El 20 de noviembre que es el Día del Recuerdo de las Personas Transgénero, varias autoridades y una coalición de organizaciones pertenecientes a la comunidad LGBQT, se reunieron en Corona, Plaza para realizar una vigilia y honrar a quienes han sido asesinadas por la transfobia, una epidemia que se ha incrementado durante los últimos años.
El Día del Recuerdo de las Personas Transgénero (TDOR, por sus siglas en inglés), fue iniciado en 1999 por la defensora de las personas transgénero Gwendolyn Ann Smith, como una vigilia para honrar la memoria de Rita Hester, una mujer transgénero que fue asesinada en 1998.
En la ciudad de Nueva York los activistas crearon un altar conmemorativo con las imágenes de las personas que han sido víctimas del odio y la violencia, y que hasta ahora se ha realizado anualmente.
El evento tuvo como principal objetivo visibilizar los problemas importantes que enfrenta diariamente la comunidad trans en la ciudad de Nueva York y desearon el próximo año no realizar este tipo de actos, porque “no quieren más muertes”.
“En un mundo perfecto no estaríamos reunidos aquí para hablar sobre el impacto que ha tenido este flagelo en nuestras comunidades, sino para hablar sobre el gran legado que han dejado nuestras hermanas que fueron asesinadas”, expresó Jennifer, una activista y líder comunitaria de Queens.
Los asistentes se colocaron frente al altar sosteniendo velas, como símbolo de respeto y algunos dirigentes de organizaciones con lista en mano, mencionaron los nombres de cada una de las fallecidas.

Este año la comunidad Trans ha enfrentado muchas adversidades y han caracterizado al 2021 como uno de los más mortales.
Según la Campaña de Derechos Humanos (HRC), al menos 46 personas transgénero o no conformes con el género han sufrido muertes fatales, lo que convierte al 2021 en el más mortífero desde que HRC comenzó a rastrear las cifras en 2013.
El año pasado, HRC solo contabilizó 44 muertes, aunque las cifras anuales solo reflejan aquellas cuyas identidades se conocen.
Para Aquiles Orozco, miembro de la organización Make The Road, el 20 de noviembre es muy importante porque “nos hacemos visibles, nos ganamos el respeto y tenemos reconocimiento que es una de las cosas más importantes que exigimos a nuestra comunidad”, dijo Orozco, quien se identificó como persona gay durante su intervención.
“Las muertes tienen que parar en Nueva York y en todo el país. Nos siguen matando solo por el hecho de ser una mujer transgénero. Por favor no nos sigan asesinando”, demandó Denisse Gutiérrez, quien ha vivido vivió acoso y experimentado la transfobia hasta casi estar al borde la muerte.
Para hacer frente a estas demandas de la comunidad, la semana pasada la gobernadora Kathy Hochul firmó una legislación destinada a expandir las protecciones para la comunidad LGBTQ + y aquellos que han sido víctimas de tráfico sexual.
La Ley START se relaciona con la anulación de condenas por delitos cometidos por ser víctima de tráfico sexual, tráfico laboral y prostitución forzosa.
El proyecto de ley S.5325 / A.6193 requiere que las empresas de servicios públicos permitan a los clientes usar su nombre y pronombres preferidos.



























