Decenas de conductores de vehículos de alquiler se concentraron frente a la alcaldía para demandar cambios a la ley que limita los permisos.

Decenas de personas del gremio de conductores de vehículos de alquiler se concentraron frente a la alcaldía municipal de la ciudad de Nueva York para demandar cambios a la ley que limita los permisos. 

Un vehículo de Livery es un vehículo de alquiler con licencia de TLC diseñado para transportar menos de seis pasajeros, sin incluir al conductor, que cobra por el servicio sobre la base de una tarifa plana, tiempo, millaje o zonas. Estos vehículos se envían desde una base para recoger pasajeros.

Los choferes de servicios Livery y los propietarios de bases exigen al alcalde Eric Adams, que cambien la ley de 2018 que según los organizadores de la protesta hay una limitación injusta de licencias para los vehículos que laboran en esta industria. 

Destacaron durante la conferencia de prensa que su demanda es debido a que si no se cambia la ley se estaría acabando con esta industria y además, se dejaría miles de neoyorquinos menos favorecidos sin este servicio de transporte que es vital, por ejemplo para personas con problemas de salud que usan este servicio para visitas médicas. 

Decenas de conductores de vehículos de alquiler se concentraron frente a la alcaldía para demandar cambios a la ley que limita los permisos.

La ley de 2018 aclara que se prohíben nuevas licencias para vehículos de alquiler. 

Si bien estuvo diseñada para regular los permisos entregados a las aplicaciones Uber y Lyft, esta legislación también afecta a toda la industria, incluyendo los vehículos de alquiler. 

“Necesitamos acción antes de que sea demasiado tarde”, dijo Robert Rodríguez, un chofer de la base First Class Car & Limo Service en el Alto Manhattan.

La industria de transportación por encargo (Livery por sus siglas en inglés), es considerada como una de las más esenciales en la ciudad de Nueva York porque proporciona transporte a comunidades menos favorecidas, por ejemplo, del Alto Manhattan, y otros condados.  

Los activistas reclamaron que la industria está siendo gradualmente exterminada por una política del gobierno municipal que ha detenido la otorgación de nuevas licencias para los vehículos, de ahí la urgente necesidad de manifestarse para que sean escuchadas sus demandas. 

Los Integrantes de la Asociación de Propietarios de Bases Livery de NY (LBO por sus siglas en inglés), dijeron que de los 20,000 choferes livery que trabajaban en toda la ciudad excepto en las áreas cubiertas por los taxis amarillos, la industria livery ahora tiene aproximadamente 5,100 choferes. 

Para los representantes de esta industria ha sido imposible poder reemplazar a estas personas. Muchas de ellas porque ya se han retirado o porqué simplemente se han trasladado a otros medio de trabajo. 

A pesar de que según LBO hay personas que desean ingresar en esta industria, estos choferes no pueden satisfacer completamente la demanda de transporte alternativo los vecindarios de los 5 condados, y se están viendo obligadas a rechazar casi el 40% de las llamadas de servicio porque no pueden obtener los permisos correspondientes.  

Decenas de conductores de vehículos de alquiler se concentraron frente a la alcaldía para demandar cambios a la ley que limita los permisos.

Los encargados de la asociación de LBO están instando al alcalde y la Comisión de Taxis y Limusinas de la ciudad a cambiar el tope para que se permitan nuevas licencias para que el campo competitivo pueda nivelarse, sobre todo, que las alternativas de transporte asequibles puedan regresar a las comunidades de clase trabajadora. 

El presidente de LBO, José Altamirano, dijo que una medida general para aliviar la congestión de la industria no funciona.  

“Mientras nuestra industria está siendo golpeada hasta la extinción por los creadores de políticas públicas, la gente en nuestras comunidades está pagando el precio con menos alternativas de transporte y aumentos de precios exorbitantes por parte de las aplicaciones digitales debido a la escasez de choferes”.

Según la página oficial de TLC actualmente se realiza una revisión de las licencias de vehículos de alquiler cada seis meses, en febrero y agosto.

Los vehículos de alquiler pueden recibir una licencia de inmediato si tienen acceso para sillas de ruedas, como ha sido el caso desde el comienzo de la pausa hace cuatro años.

Queremos más placas porque estamos perdiendo dinero, estamos perdiendo el sustento de nuestra familia. Nosotros hemos perdido miles de placas, es imposible transportar a nuestros niños a las escuelas, a las personas que van a sus trabajos, a las personas que tienen citas médicas. Estos choferes no pueden continuar así " dijo Roberto Rodriguez, conductor de First Class Car & Limo Service en Upper Manhattan. 

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