
EFE
Nueva York.- El Concejo de la ciudad de Nueva York lanzó hoy una campaña para recaudar esta semana comida para los más necesitados en la Gran Manzana, donde 1 de seis adultos y uno de cinco niños van a la cama diariamente con hambre.
Con esta campaña, que concluye el 29 de septiembre, se conmemora el 104 aniversario del nacimiento de Madre Teresa de Calcuta, cuyo nombre lleva una calle del condado de El Bronx, donde se realizó el anuncio, y barrio elegido por la religiosa para el primer convento en EE.UU. de su congregación, inaugurado en 1977.
La presidenta del Concejo, Melissa Mark-Viverito, que lideró la conferencia de prensa, hizo un llamado a los neoyorquinos a donar alimentos imperecederos que pueden llevar a la oficina de su concejal para ser distribuidos entre los más necesitados de esa comunidad o a organizaciones que sirven comida en cada uno de los cinco condados.
Mark-Viverito anunció además que el Concejo aprobó 1.32 millones de dólares del nuevo presupuesto para las diversas dispensas de alimentos de la ciudad, que suplen de comida a miles de neoyorquinos, como el Bronx Jewish Community Council Food Pantry, que se unió a la iniciativa y que ayuda a más de mil familias al mes.
Esta ayuda, según la concejal, "puede hacer una gran diferencia porque estamos hablando de personas que tiene hacer decisiones muy difíciles entre comprar lo que necesitan sus hijos para el regreso a clases (la primera semana de septiembre) o poner comida en la mesa".
"En el Concejo tenemos un compromiso con estas familias y este año pudimos aumentar la cantidad de dinero para estas organizaciones para que puedan comprar más comida pero queremos seguir concienciando a la comunidad con esta campaña para decir que todavía tenemos una crisis alimentaria", afirmó.
En Nueva York, el hambre "es una epidemia que amenaza a cerca de 1,4 millones de personas", recordó en la conferencia Joel Berg, director ejecutivo de la Coalición Contra el Hambre al referirse a los neoyorquinos que dependen de los comedores populares o las despensas de alimentos.
Mientras, otros 2,6 millones experimentan dificultad para alimentarse o poner un plato de comida en la mesa para su familia, de acuerdo con el Banco de Comida. Muchas de estas familias dependen de las despensas que distribuyen alimentos -como los que se piden en la campaña- para cocinar en sus hogares.
Mark-Viverito destacó que las dispensas de alimentos son un recurso vital en la lucha contra el hambre, pero recordó que sus suministros escasean y el elevado coste de los alimentos ha mermado su capacidad para ayudar a los más necesitados.
La puertorriqueña líder del Concejo y primer latino en ese cargo, lamentó que "en este país continuemos criminalizando a la pobreza y a los que pasan hambre".
La campaña surgió como una iniciativa del concejal James Vacca, de El Bronx, quien indicó que el hambre es una realidad en el distrito que representa pero también de mujeres, niños o ancianos a través de la ciudad.
"No queremos que nadie vaya a la cama con hambre. Hoy queremos que llenar de alimentos al Banco de Comida", dijo el concejal.
El Banco de Comida, que está en El Bronx, distribuye al año más de 60 millones de libras de alimentos, incluyendo productos frescos, a unos 1.000 programas en la ciudad, que incluye dispensas de alimentos, comedores populares, centros de ancianos, programas después de la escuela y centros de cuidado infantil, entre otros.
Con esta campaña, agregó, "queremos alertar que hay que proveer de comida a la gente los 365 días del año, que creen conciencia de que hay una crisis. No importa qué cantidad de dinero asigne el Concejo, lo más importante es lo que nosotros podemos hacer por nuestra gente".
La concejal Julissa Ferreras, de origen dominicano y presidenta del Comité de Finanzas, afirmó, al pedir la ayuda de los neoyorquinos, que es "una tragedia" que al menos la mitad de las despensas en la ciudad no hayan podido ayudar en el último año a gente que lo necesitaba porque no tienen suficientes alimentos para distribuir entre esa población.



























