
Un tercer hispano, Pedro Santamaría, fue acusado de tramar en Miami el robo de 10 lingotes de oro, valorados en 5 millones de dólares, de un furgón blindado que detuvo con sus cómplices en 2015 en una autopista de Carolina del Norte, informó este viernes la Fiscalía Federal del Distrito sur de Florida.
Santamaría, de 56 años, fue acusado el jueves del delito de "conspiración para cometer un robo y de poseer un arma de fuego en un crimen violento", señaló la Fiscalía en la acusación.
Con los cargos presentados contra Santamaría, que se encuentra en paradero desconocido, parece cerrarse uno de los casos más sonados de robo de oro, con todos los ingredientes de un golpe de película.
Santamaría y sus dos cómplices, Adalberto Pérez y Roberto Cabrera, ambos ya arrestados y cumpliendo condena, planearon minuciosamente el asalto al furgón con remolque que transportaba 124 kilos en lingotes de oro, un preciado metal que desapareció para siempre tras ser fundido y vendido.
Todas las barras de oro, a excepción de una, fueron fundidas y vendidas a compradores en un local comercial del centro de Miami destinado a la compraventa de joyas.
Según los documentos consignados en el tribunal, Santamaría, Pérez y Cabrera estudiaron el golpe minuciosamente: colocaron un dispositivo GPS en los bajos del furgón con remolque de la compañía TransValue, responsable del traslado del oro a Massachusetts, e instalaron un sistema de rociado de gas pimienta en el vehículo para activarlo por control remoto.
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Cuando el conductor del furgón y el segundo vigilante se encontraban en una autopista en Carolina del Norte los delincuentes activaron el sistema de rociado de pulverizador de pimienta, lo que forzó a los primeros a detener el vehículo en el arcén, rumbo a Massachusetts.
De inmediato, los tres hispanos pararon su auto junto al camión y los encañonaron con pistolas al grito de "¡Policía!", por lo que el conductor y su acompañante abandonar la cabina sin sus armas.
Luego, los ladrones les ataron las muñecas detrás de la espalda y los condujeron a una zona boscosa cercana, donde los retuvieron mientras rompían el candado del remolque y descargaban las cubetas plásticas que contenían las 10 barras de oro, para darse a continuación a la fuga.
Cabrera y Pérez fueron arrestados y condenados a 19 y 11 años de cárcel, respectivamente, pero Santamaría permanece huyendo. EFE


























