Cadena de favores

Alfredo Rosa creó la organización L.A.B.A.C.A (Los Ángeles Bowlers Against Child Abuse) hace 40 años con el objetivo de luchar en contra del abuso de niños.

Por Cristina G. Miralles

Alfredo Rosa es una de esas personas que dejan huella por donde pasa, y más en el círculo de los niños.  Esta especie de Papa Noël californiano creó la organización de L.A.B.A.C.A  (Los Ángeles Bowlers Against Child Abuse) hace 40 años con el objetivo de luchar en contra del abuso de niños.

IMPACTO: ¿Cómo surge la idea de crear L.A.B.A.C.A?

AR: Esta idea me surge en la infancia. Siempre la he tenido en mente, ya que cuando yo fui niño pase por muchas penurias. Con doce años decidí irme de casa debido a la situación tan conflictiva por la que estaba pasando, mi padre era alcohólico y tenía dos hermanastras las cuales abusaban de mí, una sexualmente y la otra psicológicamente.

IMPACTO: ¿Cómo un niño con doce años consigue irse de casa y sobrevivir?

AR: Yo era un niño sin casa, vivía y dormía en la calle. Me acuerdo que en el año 1964 corrí la carrera de cien metros y gané, a partir de ahí un periódico de mi localidad empezó a interesarse por mí, me hicieron una entrevista y les conté mi historia. Ellos decidieron ayudarme con un reportaje, recuerdo que cuando lo leí, me hizo sentir una persona magnífica y que podía hacer algo importante con mi vida.

IMPACTO: ¿Cuál es el propósito de su organización?

AR: El propósito de Los Ángeles Bowlers Aganist Child Abuse es pelear en contra del abuso de los niños, nuestra meta es enseñar y educar a los jóvenes acerca de los problemas como abuso sexual, pandillas y drogas. Aunque la razón principal por la que se creó esta organización es para la prevención y conocimiento público de los abusos sexuales infantiles.

IMPACTO: ¿Los chicos que han sufrido abusos se acercan a su organización o usted los busca a ellos para ayudarles?

AR: Es una combinación de los dos.  En mi comunidad, El Boliche era el lugar que iban los niños con problemas, yo iba a hablar con ellos, hacia actividades e intentaba educarlos.  Siempre he intentado buscar la manera de cómo trabajar y sacar la pasión que tengo dentro de mí hacia los niños.  Ellos se acercan y yo me acerco, muchas veces también ayuda la policia que me informan de este tipo de casos.

IMPACTO: ¿Qué edades comprenden los niños a los que usted ayuda?

AR: Suelen comprender las edades de los seis años hasta los once, porque esta es la etapa donde hay que comenzar a educarlos, prevenirlos, hay que empezar a reflejarles los problemas que les pueden pasar en el futuro.  Yo no ayudo a niños de 16 años que ya están en pandillas, es muy tarde para ellos.

IMPACTO: ¿Cómo podemos ayudar e identificar a los jóvenes que sufren este tipo de problemas para poder ayudarlos?

AR: Se les reconoce enseguida, se nota rápidamente quien padece estos problemas, tanto físicamente como psicológicamente, el cambio de pelo, la manera de comer.  Se les ve el miedo en la manera que tienen de hablar, se les nota en la mirada, en su forma de gesticular, de pensar, de relacionarse.  Por eso uno tiene que educar a los niños antes de actuar, estar pendientes de si juegan o no, si sonrien, si tienen amigos.

IMPACTO: ¿En el caso de que haya algún menor, nosotros como vecinos, qué pasos debemos de seguir?

AR: El primer paso es denunciarlo, apoyar al chico.  Lo más importante que yo le puedo decir a la gente es report, report y report.  Uno como persona tampoco puede hacer mucho, lo importante es que las Instituciones y medios de comunicación tomen cartas en el asunto.  Este tipo de abusos pasa habitualmente a diario y sólo se habla de él cuando pasa algo bastante fuerte.

IMPACTO: Aunque nada mejor que una persona como usted para ayudar a los niños, ya que conoce de primera mano lo que sienten, tiene que ser muy gratificante…

AR: Si que lo es, es muy gratificante para mí.  A mis hijas les enseño lo importante que es esto todos los días, quiero que sepan como viven todo tipo de gente y que ellas mismas se sientan privilegiadas de la vida que tienen, es necesario que sepan valorar y conocer la realidad de la vida.

IMPACTO: ¿Cómo ayuda la ley al menor?

AR: Lo primero que hace es sacar al niño de la casa para poder protegerlo, lo segundo analizar el caso y verificarlo para saber si tienen que retirarle la custodia a los padres en el caso de que sean abusos sexuales familiares. Este tipo de delito está penado con muchos años de cárcel.

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