La ciudad de Nueva York ha iniciado la construcción de carpas para albergar temporalmente a miles de inmigrantes extranjeros trasladados en buses a la Gran Manzana, y que han saturado los servicios de albergue de la ciudad, sin embargo, varias autoridades electas de la ciudad se han manifestado en contra de estas instalaciones porque no cumple con los requisitos que por ley debe de cumplir cualquier sistema de refugios de la ciudad.

En el texto completo del decreto de consentimiento de 1981 en Callahan v. Carey, el litigio de demanda colectiva iniciado por Coalition for the Homeless se estableció un derecho legal a refugio para personas sin hogar en la ciudad de Nueva York.

El litigio de Callahan se presentó en 1979 en nombre de hombres sin hogar en la ciudad de Nueva York y argumentó que el derecho a el refugio para las personas sin hogar existía bajo la Constitución del Estado de Nueva York.

El derecho a la vivienda se amplió a mujeres sin hogar en el litigio de Eldredge v. Koch (1983), también presentado por Coalition for the Homeless, y a homeless familias con niños por McCain v. Koch (1983), presentado por la Legal Aid Society.

En el decreto de consentimiento de Callahan v. Carey, firmado en 1981 se estableció el derecho a la vivienda en Nueva York. Firmando el decreto, la ciudad acordó tener ciertos estándares mínimos en vigor en todos sus albergues. Algunos de estos, es que todas las camas deben estar al menos a tres pies de distancia y no deben colocarse de cabecera a cabecera.

Cada cama debe tener por lo menos 30 pulgadas de ancho. Cada armazón de la cama debe estar limpio y en buen estado, entre otros beneficios establecidos en el sistema de refugios.

Las carpas estructurales son una entre varias opciones –desde el uso de cruceros hasta los campamentos de verano– que la ciudad reconoció como viable con el propósito de alojar a más de 13 mil migrantes que han llegado a Nueva York luego de ser transportados al norte desde las ciudades fronterizas de Texas y de Arizona.

Las autoridades electas y representantes estatales, junto con los defensores de la vivienda y la inmigración, se manifestaron frente a la municipalidad, oponiéndose a la ciudad sobre la construcción de las tiendas de campaña planificada por el alcalde Adams para los solicitantes de asilo recién llegados.

Muchos han expresado su preocupación por la logística de transporte aparentemente compleja de mover a cientos de personas regularmente desde la Autoridad Portuaria a Orchard Beach, así como por las posibles implicaciones legales de tal sitio con respecto a la ley de Derecho a la Vivienda del Estado.

En las imágenes que la misma ciudad publicó se observan las camas muy juntos en espacios reducidos, lo que según explicaron las autoridades, es una clara violación de la guía establecida en la ciudad para un refugio seguro.

"A todo el mundo, independientemente de dónde sean, se les garantiza refugio en la ciudad de Nueva York. Es posible que este alcalde se sienta más cómodo enviando a los solicitantes de asilo a un estacionamiento a casi una hora de la Autoridad Portuaria, pero exigimos atención y apoyo reales para quienes vienen a nuestra ciudad”, dijo la presidenta del Comité de Inmigración del Concejo Municipal, Shahana Hanif.

La concejal Hanif, reconociendo que Nueva York es una Ciudad Santuario, exigió que se debe garantizar una vivienda segura, solidaria y humana para cualquiera que la necesite.

“Deberíamos considerar todas las opciones, desde llenar habitaciones de hotel vacías hasta convertir centros de convenciones, para garantizar que nuestra ciudad se encuentra en este momento. Construir un campo de refugiados en una zona inundable no es la forma en que abordamos esta crisis”, propuso Hanif.

El pasado julio, el alcalde Adams fue criticado después de que se informara sobre las familias haber dormido en el piso de una sala de admisión del Departamento de Servicios para Personas sin Hogar (DHS), la primera violación pública de su administración del mandato del Derecho a la Vivienda.

Meses después, en septiembre, fue reportado que cerca de 60 hombres fueron rechazados del sistema de albergues, lo que significa que estos incidentes son violaciones directas.

Además de estos incumplimientos de la ley, el Alcalde fijado el 19 de septiembre que la Ciudad debería “revisar” sus obligaciones del Derecho a la Vivienda, y luego el 27 de septiembre aceptado rotundamente que la nueva propuesta del campamento Orchard Beach no cumplirían con el mandato del derecho a la vivienda de la ciudad.

"En un momento como este, no deberíamos cuestionar el derecho a la vivienda ni jugar con la vida de las personas. Si bien la llegada de miles de solicitantes de asilo agrega presión a los sistemas que ya estaban en un punto de ruptura, las formas en que reducimos la vivienda la población no ha cambiado”, dijo la concejal Alexa Avilés.

La concejal de Brooklyn criticó la construcción de estas carpas, aunque sean construcciones temporales, como ha mencionado el alcalde Adams. También exigió que la ciudad debiera evitar los desalojos y frenar los aumentos descontrolados de los alquileres, priorizando, además, que las personas que viven en refugios tengan una vivienda.

Por su parte el director ejecutivo de la Coalición de Inmigración de Nueva York, Murad Awawdeh, dijo que los neoyorquinos, ya sean recién llegados o no, merecen acceso a una vivienda segura, reclamó que la solución de la Administración Adams no es la correcta.

“Hacemos un llamado a la Administración para que centre las necesidades de los solicitantes de asilo, incluir a las organizaciones de salud, vivienda y derechos de los inmigrantes en el proceso de toma de decisiones, y desarrollar un plan escrito y concreto que ayudará a nuestros nuevos neoyorquinos a integrarse y prosperar", dijo Murad Awawdeh.

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