Autoridades deben proteger a los consumidores más vulnerables

EDITORIAL

Después de casi tres años sobreviviendo al COVID-19, describir los impactos y consecuencias que ha generado la pandemia en las comunidades más vulnerables, constituye una crisis sin precedentes que ha arrasado con dinámicas familiares, roles laborales y la estabilidad financiera.

La ciudad tiene que priorizar a las comunidades más vulnerables e invertir recursos hasta que el sistema gubernamental responda a las necesidades crecientes de los latinos.

Además de, la creación de nuevos programas, campañas y proyectos innovadoras que respondan no solo a la gravedad que enfrenta este sector, sino también, que apunta a superar las barreras que han sido expuestos.

Mantener e implementar nuevas protecciones hacia los más vulnerables desde el Departamento de Protección al Consumidor y al Trabajador de la Ciudad de Nueva York (DCWP), significa mejorar la vida económica diaria de los neoyorquinos para crear comunidades más prósperas.

Al alcalde Eric Adams y la Comisionada del DCWP, Vilda Vera Mayuga, le auguran enormes desafíos para lograr apoyar también a las empresas a través de la aplicación equitativa, el acceso a los recursos y al ayudar a resolver las quejas.

Uno de los principales retos de ambas autoridades es solucionar los problemas estructurales del agujero que se encuentra Nueva York, reivindicando a los más vulnerables al protegerlos de las prácticas depredadoras de algunos empleadores y crear una cultura de cumplimiento. Que ese dinamismo de recuperación económica de la ciudad sea responsable.

Esto requiere de una agenda política que eleve a los más vulnerables al enfocarse en modelos de desarrollo sostenible a través de inversiones locales específicas, asociaciones con el sector empresarial y organizaciones sin fines de lucro.

La prioridad de las autoridades es no permitir que los miembros de la comunidad latina se sientan abandonados y desmantelar las barreras sistémicas ocultas que les impiden desarrollarse.

Este es un llamado también a los miembros del Concejo Municipal y los 15 legisladores de origen latino, para que mantengan la mirada en sus electores y permitan crear nuevas oportunidades de acuerdo con las demandas de los más vulnerables.

En definitiva, se requerirá de mucha destreza política para de inmediato empoderar a los consumidores y las familias trabajadoras brindándoles las herramientas y los recursos que necesitan.

Mejorar la calidad de vida de los inmigrantes es una necesidad latente en la ciudad de Nueva York, la importancia de realizar estas acciones crea un ejercicio democratizador que transforma la vida de las personas, cuando todavía lidiamos con una pandemia.

Es urgente que las autoridades promulguen desde el DCWP, soluciones reales a corto y largo plazo para evitar crisis financieras, deudas, estafas, etc.

Trabajar en nuevas iniciativas, ayudará a crear una base sólida, sobre todo cuando algunas soluciones de la ciudad sólo han proporcionado un alivio limitado y a corto plazo, dejando a muchos neoyorquinos en dificultades vulnerables.

Si bien existe un distanciamiento individual sobre las nuevas campañas que se están realizando desde el DCWP, las personas debemos mantener siempre un sentido que denota a adquirir nuevos conocimientos y lo que nos impulsa a institucionalizar nuestro proceso de construcción de identidad, de acuerdo con nuestras necesidades más latentes.

Que sean estas mismas demandas y exigencias de los más vulnerables que se sustenten en el hecho de un intercambio valórico, que fundamentalmente se busque la construcción y el reforzamiento de mejores condiciones de vida, que sin importar el estatus migratorio sepan que también tienen derechos.

Para desarrollar el mejoramiento y funcionamiento de la ciudad de Nueva York hacia una completa recuperación, es necesario promover de diversas maneras, el bienestar y la plena inclusión de los más vulnerables en la vida cívica, económica y cultural de la ciudad.

Las nuevas protecciones hacia los trabajadores de entrega de alimentos, por ejemplo, se deben comunicar de manera precisa, de tal manera que los trabajadores de este sector conozcan al dedillo sus derechos que fueron aprobados por el Concejo Municipal de la ciudad.

Estas acciones informativas el DCWP las debe realizar a través de iniciativas y asociaciones colaborativas incluso, con otras agencias de la ciudad, funcionarios electos, organizaciones comunitarias, organizaciones religiosas y educativas, entregando constantemente material didáctico que empodere a las comunidades más vulnerables.

La comunidad latina e inmigrante, por ejemplo, está plenamente convencida que Nueva York a la que llaman hogar, necesita mantener y fortalecer esas protecciones que vayan acorde a sus necesidades, ya que ellos representan un importante aporte al desarrollo económico de la ciudad.

Es importante también, que los proveedores de servicios legales, los defensores y las organizaciones sociales deban utilizar los recursos de la ciudad para obtener información sobre la elegibilidad para los beneficios, los procesos de solicitud y los cambios de política.

Algunos inmigrantes todavía desconocen algunos beneficios, servicios y protecciones que ofrece la ciudad y tampoco están informados sobre temas como los Centros de Empoderamiento Financiero o la preparación gratuita de impuestos que la ciudad de Nueva York ofrece.

La creación de políticas públicas transformadoras y el respaldo de propuestas innovadoras que permitan una amplia protección de los consumidores debe ser una prioridad para las autoridades locales de la ciudad.

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