
El presidente de la Asamblea, Carl Heastie, y la asambleísta Kimberly Jean-Pierre anunciaron hoy la aprobación de la Ley Brianna en ese cuerpo legislativo, medida que amplía los requisitos para las clases de seguridad en la navegación y hace más seguro el desplazamiento de botes en los canales de Nueva York. (A.4853-A, Jean-Pierre).
“Se acerca el verano, y cada vez más neoyorquinos se dirigen a nuestros lagos, ríos y vías fluviales”, dijo el presidente de la Asamblea Heastie. “Requerir que los operadores de botes tomen clases de seguridad antes de navegar ayudará a salvar vidas y evitará que ocurran accidentes desde el lago Erie hasta el estrecho de Long Island”, agregó Heastie.
“Los accidentes ocurren ya sea en tierra o en el agua, pero tener conocimiento sobre la seguridad en los botes y las leyes navegación ayudará a evitar que estos sucesos sean mortales”, dijo la asambleísta Jean-Pierre. “Estoy muy orgullosa de haber presentado la Ley Brianna porque salvará vidas al lograr que las vías navegables de Nueva York sean más seguras”.
En el estado de Nueva York hay aproximadamente 450,000 lanchas de motor registradas.
Según la ley actual, los nuevos propietarios de embarcaciones están exentos del requisito de completar un curso de seguridad hasta 120 días después de la compra de una embarcación, y el requisito solo se aplica a los operadores nacidos después del 1 de mayo de 1996.
Como la mayoría de los propietarios de embarcaciones en el estado es mayor, esto ha creado una brecha en el número de operadores de botes que reciben estos importantes cursos de seguridad.
La legislación de hoy cierra esta brecha y lleva el nombre de Brianna Lieneck, una niña de 11 años que murió en una colisión de barcos en la costa de Long Island.
La Ley Brianna requerirá que cualquier persona que maneje una embarcación de propulsión mecánica en las aguas navegables del Estado de Nueva York complete un curso de seguridad de manejo de botes aprobado por el Comisionado de la Oficina de Parques, Recreación y Preservación Histórica.
El curso brinda capacitación sobre manejo de embarcaciones, uso de instrumentos de navegación y dispositivos de flotación, así como las leyes estatales pertinentes sobre la operación y seguridad de navegación.
La medida se implementará paulativamente durante cinco años para permitir a los operadores de embarcaciones el tiempo adecuado para cumplir con este nuevo requisito.



























