
El presupuesto del estado de Nueva York despertó una intensa discusión legislativa sobre la aprobación de un paquete de legislaciones que beneficiaría a la clase trabajadora. Sin embargo, para varios activistas y organizaciones comunitarias, las demandas de este importante sector de la población no fueron escuchadas.
Con la aprobación del presupuesto finalizado, las promesas de Kathy Hochul sobre “una nueva era para Nueva York”, es una idéntica reseña de sus antecesores. Es prácticamente nulo que la mirada de la mandataria estatal esté dirigida a la clase trabajadora por obviar varias legislaciones.
El mitin organizado por la campaña Invest in Our New York, se basó en el reclamo de varias organizaciones, autoridades electas y miembros de la comunidad que se apostaron frente a su oficina en Manhattan, es que Hochul despilfarra el dinero de los contribuyes al preferir entregar 1.400 millones de dólares para la construcción de un estadio de fútbol en Buffalo su ciudad natal.
“Estoy tan enojado con este presupuesto, estoy enojado con esta sesión legislativa, estoy enojado con este gobernador y la falta de liderazgo de Albany para apoyar a las comunidades inmigrantes, negras y marrones”, dijo el Defensor Público de la ciudad de Nueva York y candidato a gobernador del estado, Jumaane Williams.
Para los activistas el presupuesto estatal y los últimos días que se realizaba la sesión legislativa significó dejar a un lado las demandas de las comunidades trabajadoras, especialmente los programas que van desde la red de seguridad, la protección de los inquilinos y agregar dinero al Fondo de Trabajadores Excluidos.
Según los activistas, la gobernadora Hochul y los legisladores, se olvidaron de escuchar las voces y prioridades de los trabajadores de bajos salarios y estudiantes, no aprobaron medidas como la legislación de desalojo por buena causa, la Ley de protección del trabajador EmPIRE, soluciones, no suspensiones, la Ley para detener la violencia en el comercio sexual, la crisis climática y las reformas necesarias al sistema de justicia penal.
— Invest In Our New York Campaign (@InvestinOurNY) June 6, 2022
José López, codirector de la organización defensora de los inmigrantes Make The Road, indicó estar “profundamente decepcionados de que nuestros líderes electos no lograron brindar dignidad y justicia a nuestra comunidad”.
La no aprobación de varias legislaciones que mejorarían la vida de los neoyorquinos representa para los activistas la falta de visión de la gobernadora, que tendrá consecuencias sociales y económicas en el corto o mediano plazo.
La Sra. Irene Cepeda, miembro de la organización Make The Road, es madre de tres hijos que ha vivido en su apartamento durante los últimos 22 años, que no se haya aprobado el proyecto de Ley de Desalojo por Buena Causa, significa que ahora enfrenta un aumento repentino de la renta de $1,200 por mes.
Para Irene, este aumento masivo de la renta representa un aviso de desalojo, una experiencia que miles de neoyorquinos también están experimentando, pero las autoridades electas no han tomado ninguna medida para proteger a los inquilinos más vulnerables.
“Esta pandemia ha arrojado más luz sobre las marcadas desigualdades que afectan a las familias negras y marrones de bajos ingresos. Desde Brooklyn hasta Buffalo, nuestros miembros y aliados pidieron al gobernador Hochul y a los líderes legislativos que aprueben e implementen políticas significativas que protejan nuestros hogares, trabajos y escuelas. Nos fallaron. Exigimos mejor en 2023, porque está en juego nuestra vida”, reclamó José López.
La candidata Ana María Archila que se unió al llamado de estas organizaciones es que “mientras la gobernadora Hochul cumplía con las expectativas de los multimillonarios y seguía siendo un obstáculo para el progreso de los trabajadores, los inquilinos, el planeta y su nuevo vicegobernador se sentó en silencio al margen”.
“Si va a sentarse en silencio mientras los neoyorquinos sufren, ¿Cuál es el punto de que estén allí?”, demandó Archila.



























