Retos en vivienda, educación, inmigración, igualdad de oportunidades
Los retos del alcalde de Blasio en su segundo mandato

Si los desamparados -ampliamente de origen latino y/o afroamericano- que duermen en las estaciones del subway se han visto como el talón de Aquiles del alcalde Bill de Blasio, en verdad son solo la punta del iceberg de una crisis más aguda.
A nivel de familias ‘homeless’ o en desamparo, los latinos son el grupo mayoritario a nivel estudiantil, por la gran cantidad de sus hijos que están viviendo en la incertidumbre de no tener una casa o apartamento pagado por sus mayores.
Esta cruda realidad social, grafica ásperamente uno de los retos más difíciles de solucionar por el alcalde Bill de Blasio en su segundo mandato, ya que no pudo restringirlo en sus primeros cuatro años.
CIFRAS ESCALOFRIANTES
Hoy se contabilizan más de 100 mil estudiantes de la ciudad de Nueva York que viven con sus familias en refugios, ‘foster cares’, hoteles de desamparados y otros centros para personas sin casa-apartamento propio o alquilado, o sin familia.
Mayormente son hijos de inmigrantes recién llegados. Son niños sin padres o familiares que marchan de casa en casa, y viven sin hogar o escuela fijos.
Como consecuencia muchos de estos niños -al llegar a la escuela secundaria- duermen apenas cuatro horas en las noches, otros padecen hambre o no toman desayunos cuando menos una semana en el mes.
Un estimado de 40 por ciento de los adolescentes desamparados en la escuela secundaria padecen de depresión y, en general, los niños desamparados tienen tres veces más conductas suicidas que los niños no en desamparo.
El alcalde De Blasio tiene un severo reto con el acceso a la vivienda decente y accesible para los grupos más vulnerables, entre los que están los latinos, afroamericanos y otras minorías.
De Blasio tendrá que afrontar este año 2018 la embestida del gobierno federal contra la financiación de programas sociales, como la vivienda pública, que probablemente agraven la situación de los grupos hoy ya desprotegidos y que no han encontrado una luz en el túnel durante su primer mandato como alcalde.
ALTO A GENTRIFICACIÓN
Asimismo, tiene la obligación moral de detener la gentrificación de los barrios de la ciudad apetecidas por las grandes corporaciones urbanistas, algunos de los cuales han financiado su campaña.
La gentrificación, por la que los sectores con mayores ingresos económicos desplazan de sus barrios a quienes ganan menos, una mayoría de origen latino, no se ha detenido durante los primeros cuatro años de su gobierno.
De Blasio ha sostenido que ha creado un extraordinario acceso a la vivienda, pero la llamada ‘rezonificación’, pilar de su programa, ha sido y es cuestionada por sus residentes (latinos y afroamericanos mayormente).
Uno de los problemas cruciales que tendrá De Blasio es como resolverá la protección de los derechos civiles de los indocumentados, mayormente de origen latino, que suman más de un millón de personas según los registros del ID municipal.
Hasta la fecha, los agentes de la ‘migra’ no tienen una restricción municipal eficaz y de esta forma hacen ‘letra muerta’ que la ciudad se auto considere ‘santuario’
De Blasio no ha sido contundente ni eficaz en implementar restricciones al accionar de los agentes federales contra los indocumentados que no tienen antecedentes criminales reales, y no los ficticios creados por la ‘migra’ inspirada por Trump.
Asimismo, no ha sido pro activo en respaldar a los ‘dreamers’ en su aspiración a continuar estudiando, acción bloqueada por la gobernación.
MÁS LATINOS
En este segundo mandato, De Blasio tiene la obligación de nombrar a más latinos en las altas esferas de su administración, que reflejen el casi 30 por ciento de nuestra población en los cinco condados.
Y no es que queramos se infle la planilla municipal, pero De Blasio la ha aumentado a nivel estratosférico. Hoy la ciudad de Nueva York tiene más de 270 mil trabajadores a tiempo completo o ‘full time’, convirtiéndose en la planilla más grande que cualquier ciudad de Estados Unidos.
El miércoles 3 de enero de este nuevo año, 62, 963 desamparados durmieron en los diferentes refugios de la Gran Manzana, de los que 23,707 fueron niños viviendo con sus padres.
El alcalde de Blasio quiere solucionar o dorar la situación, como quiera llamarse, ‘convirtiendo’ muchos de los apartamentos hoy destinados para desamparados en ‘viviendas asequibles’.
De esta forma, los edificios/casas usados por los desamparados para este fin pasarían a ser parte de la Autoridad de Vivienda de la ciudad (NYCHD por sus siglas en inglés).
¿Solucionará esto el grave problema, o simplemente lo trasladará de una agencia a otra? Bajo el plan, la ciudad ayudaría a agencias sin fines de lucro a comprar los apartamentos actualmente empleados para los desamparados y convertirlos en unidades d vivienda asequibles.
La ciudad planea adquirir 800 apartamentos, que mayormente forman parte de entre 25 a 30 edificios en El Bronx, donde están la mayoría de este tipo de unidades al servicio de desamparados de la ciudad de Nueva York.
CURA O PARCHE
Esto ayudaría a alrededor de tres mil personas, es decir a algo mas del cuatro por ciento de desamparados hoy existentes.
Pero el problema de fondo continua por la gentrificación, al que la ciudad no le ha puesto suficiente interés para detenerla con énfasis.
Los males que afectan a las minorías, donde los latinos son pivote, se derivan del aumento indiscriminado de las rentas, la congelación de los salarios y la pérdida de viviendas asequibles.
La alcaldía estima que se abrirán unos 20 nuevos refugios cada año durante los próximos cinco años, lo que requerirá una combinación de la construcción de nuevos locales, y la renovación de los edificios existentes.
Al mismo tiempo, las iniciativas de prevención y realojamiento reducirían el número actual de neoyorquinos sin hogar en un refugio en 2.500 personas en cinco años que, si se cumple, sería la primera reducción de la población in hogar de la ciudad de Nueva York en una década.
Adicional a esto, en materia de educación, la ciudad no ha cumplido su cronograma de ‘salvar’ a las escuelas menos eficientes, por lo que hace algunas semanas atrás -antes que concluyera el 2017- se anunció el cierre de 14 escuelas.
En algunas de estas escuelas que se anuncian cerrarán este 2018 están ubicadas en los condados más populosos, El Bronx (5), Queens (5), Brooklyn (2) y Manhattan (2).
Los latinos en estas zonas tienen la población escolar más importante.



























