
Mil 812 desamparados que pasan el día y noche en los trenes y estaciones de la ciudad de Nueva York han puesto frente a frente al gobernador Andrew Cuomo y al alcalde Bill de Blasio.
Cuomo ha sido áspero en su crítica de la aparente desidia de la administración edilicia sobre este problema que lleva décadas, pero cada año se agrava.
“Necesitamos sacar a los desamparados fuera de los trenes y estaciones para que la gente se sienta segura y darle a los desamparados la ayuda que necesitan”, sostuvo Cuomo a NY1.

LATIGO DE CUOMO
Cuomo señaló que no se ayuda a una persona desamparada diciéndole duerme en los trenes. “Dale a la persona el tratamiento mental que ellos necesitan. Ten los refugios limpios y seguros. Y ten a la policía haciendo lo que deben hacer, que es dar ayuda a las personas desamparadas”.
Respaldando la opinión de su jefe, Joseph Lhota, presidente de la MTA, salió a terciar por Cuomo y difundió un comunicado de prensa en el que sostuvo: “Al alcalde se le preguntó por los desamparados durmiendo en los trenes y una de sus primeras palabras de respuesta fue: ‘MTA’”, sostuvo Lhota.
Agregó que “los neoyorquinos ven que el alcalde se aleja de la Autoridad de Transito, pero ellos no son tontos”, remarcó Lhota.
La cifra de 1,812 de desamparados que duermen en estaciones y trenes es de una encuesta realizada por la policía de la ciudad de Nueva York, que la Coalición para Desamparados pone en duda porque sostiene que no hay cifras confiables al respecto.
Cuando llegó a la alcaldía Rudolph Giuliani, había 23.868 neoyorquinos en refugios. Cuando asumió la Administración de Michael Bloomberg, se censó a 31.009. En el primer mes de la Administración de Blasio, hace tres años, llegó a 51.470 personas en los refugios.

MÁS DESAMPARADOS
Hoy, los desamparados han crecido 20 por ciento, desde que asumiera su cargo de alcalde Bill de Blasio. Los hombres y mujeres en el infortunio son 61,471 desamparados en la Gran Manzana.
En agosto pasado se contabilizaron 13,315 familias en estado de desamparo en la ciudad de Nueva York, que tenían 22,970 niños igualmente desamparados, durmiendo cada noche en los refugios del sistema municipal de refugios de la ciudad de Nueva York.
Las familias desamparadas, según la Coalición de Desamparados, constituyen el 75 por ciento de la población de desamparados de la Gran Manzana.
“Cada noche miles de desamparados sin refugios duermen en las calles de la ciudad de Nueva York, en el sistema del subterráneo y otros espacios públicos”, sostiene la Coalición de Desamparados. “No hay una medición pertinente de la población de desamparados en las calles en la ciudad, y recientes encuestas subestiman significativamente el número de neoyorquinos desamparados sin refugios”.
Se podría decir que la aparente “desidia” del alcalde de Blasio frente a la invasión e desamparados en las estaciones y trenes seria adrede. Pero no.
EN EL VERANO
En el verano, ante los problemas de retrasos de los trenes, cancelaciones de servicio, cambios intempestivos de las rutas, el alcalde criticó a la MTA y sostuvo debería dársela a la ciudad.
¿Ahora estaría actuando por revanchismo? No lo parece.
La semana pasada, fuera de las estaciones y de los trenes, el alcalde tuvo una presentación en el parque Verdi (verdi Square), entre las calles 72 y Amsterdam, donde presentó un servicio de bicicletas eléctricas.
Para la ocasión el parque estuvo limpio, pero apenas se fue el alcalde volvieron sus inquilinos principales: los desamparados.
Alguien habría conminado a los desamparados a irse por unas horas, quienes regresaron sin problemas apenas se fueron las cámaras.
A fines del mes pasado, el Departamento de Desamparados de la ciudad ofreció a 17 familias desamparadas que les pagaban la renta de un año, si se iban de la ciudad de Nueva York.
El lugar que consiguieron fue en la ciudad de Newark, en New Jersey, pero no especificaron cuanto le costó la renta.
SACANDO FAMILIAS
“El plan de enviar algunas familias fuera de la ciudad de Nueva York habla por sí misma de la devastadora falta de viviendas accesibles para familias de bajos ingresos”, sostuvo Giselle Routhier, de la Coalición de Desamparados.
Routhier enfatizó que el beneficio sería pírrico para las familias necesitadas, que quedarían en un callejón sin salida cuando concluyera la asistencia de 12 meses.
Investigaciones sociales encontraron que la causa primaria del desamparo, particularmente entre familias, es la falta de viviendas accesibles.
Las encuestas de familias desamparadas encontraron que el detonante del desamparo en las familias son el desahucio, sobrepoblación de sus residencia, violencia doméstica, perdida de trabajo, condiciones de insalubridad de la vivienda.
Asimismo, las investigaciones encontraron que los solteros desamparados tienen serias enfermedades mentales a diferencia de las familias en desamparo. Igualmente, tienen mayores índices de adicción y otros graves problemas de salud.
Investigaciones de la Coalición de Desamparados han encontrado que la gran mayoría de desamparados neoyorquinos que viven en la calle padecen de enfermedades mentales graves.
NEGROS Y LATINOS
De otro lado, los afroamericanos y latinos son quienes estan en mayor proporción en situación de desamparo.
Aproximadamente 58 por ciento de los residentes en refugios son afroamericanos, y 31 por ciento latinos, siete por ciento blancos, 1 por ciento de origen asiático, y tres por ciento de distinta etnicidad.
De 1994 a 2014, el Censo de Viviendas perdidas del Departamento de Servicios para Personas sin Hogar (DHS) registró un aumento de 115 por ciento.
Al mismo tiempo, la ciudad perdió cientos de miles de unidades asequibles o de alquiler estabilizados. Esta disminución constante de la asequibilidad de la vivienda llevó a muchas familias de bajos y medianos ingresos a quedarse sin hogar.
Según el Plan Housing New York, entre 1994 y 2012 el Ayuntamiento sufrió una pérdida neta de aproximadamente 150.000 apartamentos de alquiler estabilizados. Esta crisis de asequibilidad se hizo peor para los neoyorquinos en abril de 2011, cuando la ciudad y el estado terminaron el programa de asistencia de alquiler ‘Advantage’.
El programa, ofrecía subsidios, y en los años posteriores a su eliminación, de enero de 2011 a enero de 2014, la población en refugios aumentó en 14.000 personas.
Hoy en día, el 75 por ciento de los residentes del refugio son familias. Son la mayoría invisible de nuestra crisis sin hogar.
Podría decirse que los desamparados se han convertido en el talón de Aquiles del alcalde de Blasio, aunque él ha querido afrontarlo y resolverlo, con poco éxito todavía.



























