Los inmigrantes varones sin familia en Nueva York, se enfrentan actualmente a una crisis de alojamiento, ya que no pueden permanecer más de treinta días en los albergues municipales.
Los inmigrantes varones sin familia en Nueva York, se enfrentan actualmente a una crisis de alojamiento, ya que no pueden permanecer más de treinta días en los albergues municipales.

En la historia moderna de la ciudad de Nueva York, -después de la pandemia del Covid que cobró la vida de ochenta y un mil neoyorquinos-, lo más impactante ha sido la oleada migratoria que solo entre el 2022 y 2023, arrojó a la ciudad más de ciento cincuenta mil extranjeros, provocado una de sus mayores crisis.

Inmigrantes de todas partes del mundo.
Inmigrantes de todas partes del mundo.

Inmigrantes de todas partes del mundo, se han visto forzados a movilizarse por diferentes causas. Es innegable que esta súbita presencia de miles de migrantes, ha provocado una crisis en una ciudad, que no ha podido asimilar el flujo migratorio sin impactar a sus residentes, provocando caos, molestias, cometiendo desaciertos y generando un rechazo mayoritario contra la situación.

A continuación presentamos una panorámica general del proceso de esta crisis.

INICIO DE LA CRISIS MIGRATORIA

En abril de 2022 cuando los primeros inmigrantes de esta gran oleada llegaron a Washington, D.C., -en los autobuses enviados desde Texas-, inmediatamente partieron hacia la ciudad de Nueva York en una camioneta alquilada por Caridades Católicas. El 5 de agosto del 2022, el primer autobús oficial enviado desde Texas llegó a la terminal de la Autoridad Portuaria, la principal estación de autobuses de la ciudad. A finales de mes, la ciudad albergaba a casi 6.000 inmigrantes. Inicialmente el alcalde y varios empleados municipales y dirigentes, se unieron al alcalde para dar la bienvenida a los recién llegados. El alcalde Adams expresó que la ciudad tenía “la obligación moral y legal de albergar a cualquier persona sin hogar”.

La mayoría de inmigrantes que llegaron directamente desde la frontera en Texas a Nueva York lo hicieron en autobuses gratuitos y cuando los inmigrantes compartieron en redes sociales el recibimiento ofrecido por las autoridades de la ciudad, las posibilidades de alojamiento gratuito y los beneficios de amparo de una ciudad santuario, las cifras de inmigrantes se incrementaron.

Las autoridades locales no han hecho nada para cambiar la “obligación de la ciudad de albergar y alimentar a nuevos inmigrantes”, que continúan llegando diariamente.
Las autoridades locales no han hecho nada para cambiar la “obligación de la ciudad de albergar y alimentar a nuevos inmigrantes”, que continúan llegando diariamente.

La vigencia de una regla local única, -que exige que la ciudad ofrezca albergue a todos quienes busquen refugio en su territorio-, aceleró esta crisis cuyo costo se calcula en 2.400 millones de dólares, que han sido insuficientes para ayudar efectivamente a los migrantes, que continúan llegando a la ciudad y muchos continúan atrapados en refugios.

Los funcionarios de la ciudad han señalado que Nueva York ha recibido muchos más inmigrantes que cualquier gran ciudad fuera de los estados fronterizos y que de acuerdo a la norma vigente, la ciudad debe albergarlos indefinidamente. El julio de 2022, la situación de la afluencia masiva de migrantes a la ciudad se convirtió en crisis.

Inició el proceso acelerado de creación de albergues, el levantamiento de carpas para los migrantes y surgieron protestas por la apertura de albergues en determinados barrios, así como las advertencias por los riesgos de inundaciones. Para el otoño del 2022 la población migrante en la ciudad de Nueva York se duplicó, llegando a 12.000. Las autoridades municipales para encontrar viviendas de emergencia buscaron cincuenta ubicaciones.

En septiembre del 2022, las agencias de manejo de emergencia y de servicios para desamparados, dijeron que estaban a capacidad máxima. Fue un enfoque entrecortado y costoso para la gestión de crisis, que llegaría a caracterizar la lucha de la ciudad por mantenerse al día con el flujo y reflujo de migrantes.  A finales del 2022 la migración se desaceleró temporalmente e instalaciones como la que se habían construido en la Isla Randall, que permanecían desocupadas, fueron derribadas.

El sistema hospitalario municipal trató de aplicar las mismas prácticas con las que enfrentó la pandemia, construyendo albergues y también hoteles se convirtieron en refugio, pero los inmigrantes tenían otras necesidades, de alimentación y fundamentalmente de trabajo.

En el 2022, no se tomaron medidas básicas para que los inmigrantes dejen los refugios y encuentren vivienda en una ciudad famosa por sus muy costosos alquileres, los cuales se han disparado, -debido a la demanda-, agudizando el problema de vivienda para sus propios residentes y generando desalojos que han incrementado el número de desamparados en las calles.

RESPUESTA TARDIA

Si bien el primer centro de bienvenida a los inmigrantes se abrió en septiembre del 2022, no fue sino hasta marzo del 2023 cuando la ciudad presentó un proyecto específico para abordar la crisis migratoria. Se esperó un año para ayudar a un gran número de inmigrantes a solicitar asilo y a principios de octubre del 2023, el alcalde y sus funcionarios viajaron personalmente a varios países de América Latina para dar un mensaje directo de que dejen de emigrar a Nueva York. Los funcionarios de la ciudad reconocieron que pasó un año antes de que emprendieran un esfuerzo integral para analizar individualmente los casos y determinar el estatus migratorio, los beneficios a los que podían aplicar y las posibilidades de ayuda, para facilitarles servicios en diferentes áreas a los inmigrantes.

Después de la fallida propuesta de abrir albergues en cruceros frente a los muelles de Nueva York, se abrió un refugio de mil camas en la terminal de cruceros de Brooklyn, donde el alcalde Adams pasó una noche.

EXPULSANDO INMIGRANTES

Muchos inmigrantes han salido de Nueva York hacia otras áreas, algunos provisionalmente, sobre todo para trabajos de construcción fuera de Nueva York pero dentro del área Tri-Estatal, otros se han movido permanentemente para otros estados e incluso para Canadá, hacia donde la ciudad les facilitó pasajes de autobús, no sin que las autoridades canadiesen acusaran al alcalde neoyorquino de tratar de exportar su problema migratorio.

En el 2022, no se tomaron medidas básicas para que los inmigrantes dejen los refugios y encuentren vivienda en una ciudad famosa por sus muy costosos alquileres.
En el 2022, no se tomaron medidas básicas para que los inmigrantes dejen los refugios y encuentren vivienda en una ciudad famosa por sus muy costosos alquileres.

En enero de 2023 la población de refugios para migrantes se había duplicado nuevamente y se mantuvieron conversaciones con la administración Biden, en las cuales el alcalde Adams expresó que el gobierno federal parecía no tener ningún plan para abordar la tremenda carga que sus políticas de inmigración imponían a las grandes ciudades. Posteriormente el alcalde dijo en conferencia de prensa: “El presidente y la Casa Blanca le han fallado a la ciudad de Nueva York en este tema”. El gobierno federal comenzó a ofrecer ayuda y envió 156 millones de dólares para una crisis que el alcalde proyectó para tres años a un costo de 12.000 millones de dólares.

En mayo de 2023 se trató de enviar a los inmigrantes al condado Orange en el Estado de Nueva York, pero la llegada de los inmigrantes provocó rechazos de las comunidades e incluso de las autoridades que indicaron no haber recibido información detallada del plan que se estaba ejecutando y masivamente emitieron órdenes para impedir la presencia de inmigrantes en su jurisdicción.

En agosto de 2023 públicamente el Estado criticó a la ciudad por no utilizar los sitios de refugio que le había ofrecido y por enviar inmigrantes al norte del estado con “poco o ningún aviso”. A nivel estatal se comprometieron casi dos mil millones como respuesta a la crisis migratoria. Ese mismo mes el alcalde Adams anunció que se limitaba a sesenta días el tiempo de permanencia de hombres solos en los albergues y el 25 de septiembre el alcalde anunció que a partir de esa semana se reducía a treinta días. Según el alcalde las medidas trataron de reducir la carga del sistema de refugios saturado por la llegada de 116.000 inmigrantes a la ciudad de Nueva York, de los cuales solo 60.000 se ubicaron en el sistema de refugios municipales.

MEDIDAS INEFICIENTES

La creación de un sistema de albergues de emergencia improvisado, que no ha podido dar cabida a miles de inmigrantes y que ha generado protestas en barrios de diferentes condados. La ciudad continúa recibiendo diariamente inmigrantes.

La creación de un sistema de albergues de emergencia improvisado, que no ha podido dar cabida a miles de inmigrantes y que ha generado protestas en barrios de diferentes condados.
La creación de un sistema de albergues de emergencia improvisado, que no ha podido dar cabida a miles de inmigrantes y que ha generado protestas en barrios de diferentes condados.

Los retos enormes al presupuesto de la ciudad que ha debido enfrentar un gasto gigantesco de millones en pagos a hoteles, financiación de entidades, servicios de asesoría, alimentos, etc., etc. La ciudad ha firmado más de 2.000 millones de dólares en contratos sin licitación, algunos con proveedores que han sido acusados de abusar de los inmigrantes. La ciudad ha pagado más del doble para albergar a cada hogar de inmigrantes, que para albergar a una familia sin hogar antes de la crisis.

Las autoridades locales no han hecho nada para cambiar la “obligación de la ciudad de albergar y alimentar a nuevos inmigrantes”, que continúan llegando diariamente, lo cual funcionarios municipales han afirmado debe ser asimilado como “nuestra nueva normalidad”.

SOLUCIÓN DEFINITIVA

Los inmigrantes enviados por varias autoridades de Texas a Washington DC y posteriormente a Nueva York, de la ciudad de Nueva York al condado Orange al norte del Estado de Nueva York y de Nueva York a Canadá, han sido un mecanismo para protestar contra la crisis provocada por la política fronteriza federal y ahí radica el origen de la crisis.

Estados Unidos debe enfrentar el problema desde la raíz, entre otras cosas contemplando soluciones a los motivos que obligan a la gente a emigrar, entre ellos: la falta de empleo después de la pandemia en América Latina; la inestabilidad política de los países de origen, como el caso de Venezuela, a cuyos migrantes Estados Unidos no deportó durante en los primeros meses; la gigantesca ola de violencia provocada por los carteles mexicanos de la droga en Ecuador; los problemas en los paises de origen de inmigrantes de Senegal, Mauritania y China que son parte de esta oleada migratoria.

La situación de los inmigrantes de la última oleada migratoria no ha cambiado e innumerables mujeres, adolescentes y niños, continúan buscando una forma para ganarse la vida, incluyendo el reciclaje de basura.
La situación de los inmigrantes de la última oleada migratoria no ha cambiado e innumerables mujeres, adolescentes y niños, continúan buscando una forma para ganarse la vida, incluyendo el reciclaje de basura.

Si bien la crisis migratoria en Nueva York es producto de varios factores, -que escapan al control de la ciudad-, incluida la agitación global, la violencia provocada por la comercialización de drogas a nivel internacional, se suman factores en diferentes niveles, los cuales incluyen al gobierno federal, que no tiene una política migratoria eficiente y que hasta la fecha ha fallado en la continua promesa de aprobar una Reforma Migratoria, al tiempo que permite la entrada de inmigrantes en cantidades récord, sin ofrecer a la mayoría una forma de trabajar legalmente en este país.

Un nuevo año lleno de desafíos para los inmigrantes en Nueva York

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