Protestas en Brasil cobran su segunda víctima mortal

Protestas en Brasil han dejado 2 víctimas mortales, 62 heridos y rastros de destrucción.

 

Río de Janeiro.- Una barrendera que inhaló gas lacrimógeno lanzado por la policía contra manifestantes en la ciudad amazónica de Belén murió hoy víctima de un paro cardíaco y se convirtió en la segunda víctima de las manifestaciones que sacuden a Brasil desde la semana pasada, informaron fuentes oficiales.

La primera víctima fue un joven que murió atropellado anoche en la ciudad de Ribeirao Preto en una de las manifestaciones por mejores servicios públicos que movilizaron a más de un millón de brasileños en al menos 80 ciudades del país.

La barrendera Cleonice Vieira de Moraes, de 54 años y empleada de la compañía de limpieza pública de Belén, tuvo que ser hospitalizada anoche luego de que su salud se complicara tras haber inhalado gases lacrimógenos lanzados por la policía para dispersar a los manifestantes concentrados en la capital del estado de Pará.

La funcionaria pública, que sufría de hipertensión, murió en la mañana de este viernes por las complicaciones de dos paradas cardíacas, según informó el secretario municipal de Saneamiento de Belén, Luiz Otavio Mota, en una rueda de prensa.

Vieira de Moraes estaba junto con otros barrenderos en un local del centro de Belén que comenzarían a limpiar tras el paso de los manifestantes pero la explosión de un artefacto explosivo dispersó al grupo.

La primera víctima de las protestas fue el estudiante Marcos Delefrate, de 18 años, que murió atropellado por el conductor de un vehículo que lanzó el automóvil contra un grupo de manifestantes que bloqueaban una vía en Ribeirao Preto.

Pese al carácter pacífico de la mayoría de las manifestaciones en 80 municipios, las protestas en algunas ciudades terminaron con incidentes violentos.

Los enfrentamientos entre policías y manifestantes en la noche del jueves dejaron al menos 62 heridos en Río de Janeiro y otros 50 en Brasilia.

Los conflictos fueron provocados por el intento de pequeños grupos de manifestantes de invadir edificaciones públicas como el Congreso Nacional, la sede de la Cancillería, la Alcaldía de Río de Janeiro y la Gobernación de Ceará.

Las protestas comenzaron la semana pasada en Sao Paulo, exclusivamente contra la subida de las tarifas de transporte público, pero ganaron otras reivindicaciones, como mayores inversiones en la salud y la educación pública, y críticas a los elevados gastos del Gobierno para organizar eventos como el Mundial de fútbol de 2014.

Pese a que varias alcaldías, incluyendo las de Sao Paulo y Río de Janeiro, ya anunciaron la reducción de los pasajes de autobús, metro y tren, los manifestantes mantuvieron sus protestas y las de ayer fueron las más numerosas hasta ahora.

 

 

62 heridos y rastros de destrucción en Río

La protesta por mejores servicios públicos que congregó anoche a cerca de 300.000 personas en Río de Janeiro degeneró en un choque entre grupos de manifestantes y policías que dejó 62 heridos, 10 detenidos y rastros de destrucción en el centro de la ciudad, dijeron hoy fuentes oficiales brasileñas.

Pese a que la multitud en Río de Janeiro marchó de manera pacífica, la manifestación terminó violentamente cuando un pequeño grupo supuestamente intentó invadir la sede de la alcaldía.

La policía, atacada a pedradas, reprimió a los manifestantes violentos con gases lacrimógenos y balas de goma, y protagonizó una verdadera batalla campal que se extendió por varias calles.

Algunos de los manifestantes, dispersados por los agentes antidisturbios, se dirigieron hacia diferentes locales del centro de la ciudad y en su camino destruyeron señales de tránsito, bienes públicos, autobuses y agencias bancarias, y encendieron fogatas en recipientes de basura con las que intentaron bloquear las vías.

Uno de los palcos del llamado Terreirao do Samba, una explanada utilizada para bailes populares, fue incendiado, así como una cabina de policía.

La confusión fue aprovechada por algunas personas para saquear almacenes. Otro grupo saqueó un vehículo de una red de televisión al que después le prendió fuego.

La policía persiguió a los manifestantes en diversas calles, llegó a cercar a unas 200 personas refugiadas en una universidad pública y lanzó gases lacrimógenos hasta en Lapa, un barrio bohemio que concentra numerosos bares y del que decenas de clientes tuvieron que huir despavoridos.

La manifestación de Río de Janeiro fue la mayor entre las que comenzaron la semana pasada en todo el país y que tan sólo anoche movilizaron a más de un millón de personas en al menos 80 ciudades.

Además de Río de Janeiro, también se registraron enfrentamientos con la policía en las manifestaciones realizadas en ciudades como Brasilia, Campinas, Porto Alegre, Vitoria y Salvador.

Las protestas comenzaron la semana pasada en Sao Paulo, exclusivamente contra la subida de las tarifas de transporte público, pero ganaron otras reivindicaciones, como mayores inversiones en la salud y la educación pública, y críticas a los elevados gastos del Gobierno para organizar eventos como el Mundial de fútbol de 2014.

Pese a que varias alcaldías, incluyendo las de Sao Paulo y Río de Janeiro, ya anunciaron la reducción de los pasajes de autobús, metro y tren, los manifestantes mantuvieron sus protestas y las de hoy fueron las más numerosas hasta ahora.

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