La presidenta y fundadora de la organización Justicia para las Mujeres Inmigrantes, Mónica Ramírez, presentó en Miami una campaña nacional que "humaniza" a los migrantes que trabajan y son una parte vital en la cadena de suministro del sector de la alimentación.
La activista, que en 2022 recibió el premio al liderazgo de la fundación James Beard por la campaña "Humans Who Feed Us" ("Humanos que nos alimentan"), señaló que la iniciativa obedece a que el enfoque hacia los inmigrantes en EEUU se basa mucho "en lo que hacen y no en las personas".
"No se trata de las manos que nos dan de comer, sino de las personas que están detrás", explicó Ramírez, que este miércoles encabezará una cena benéfica a favor de esta campaña en el restaurante de Miami "Phuc Yea", del chef César Zapata.
"Si no humanizas (a esas personas) es mucho mas fácil explotarlas", agregó Ramírez, para luego poner de relieve que los inmigrantes campesinos y trabajadores de la hostelería están entre los que menos derechos y beneficios sociales tienen en el país.
En base a las diferentes giras que efectúa, Ramírez sabe de primera mano que las mujeres campesinas son las que más violencia sexual sufren en sus lugares de trabajo y muchas de ellas no denuncian por temor a represalias ya que son indocumentadas y tampoco conocen sus derechos, lo cual hace pensar a sus potenciales agresores que no habrá consecuencias.
"Son personas que están haciendo cosas muy importantes, nos sostienen y sin ellas no podríamos comer", insistió Ramírez, fundadora de la Alianza Nacional de Campesinos, de la que fue su presidenta hasta el año 2018.
Relató que el origen de la campaña se dio cuando estalló la pandemia de la covid-19 y se empezó a realzar la figura de los "trabajadores esenciales", los cuales irónicamente apenas contaban con derechos mínimos y eran de los que mas morían a causa de la enfermedad.
"Me molestaba mucho que se hablaba mucho sobre cuánto valen y cuánto valía su trabajo, pero era de los que mas morían", explicó, para agregar que tras la pandemia estos "trabajadores invisibles" empezaron a ser vistos de forma más favorable.
NO ES REALISTA PENSAR EN UN EEUU SIN MIGRANTES
Ramírez ha traído su campaña al sur de Florida, estado en el que empezó su defensa de la mujer inmigrante en 2003 y que ahora, bajo un Gobierno dominado por el Partido Republicano, ha endurecido sus políticas migratorias, como lo prueba la reciente ley promovida y firmada por su gobernador, Ron DeSantis, que permite el traslado de indocumentados a cualquier estado del país.
"No le importa la vida de esas personas", señaló sobre DeSantis, cuya "manera de pensar afecta a muchas personas" y no solo a los indocumentados, en vista de que la economía del estado descansa mucho en el turismo, un sector que emplea a muchos inmigrantes.
Lamentó también a su vez que la Administración del presidente Joe Biden vaya a sacar una nueva normativa que dificultará la solicitud de asilo, según anunció esta semana.
"La gente está desesperada y va a encontrar la manera de cruzar la frontera", aseveró Ramírez, quien recordó que aunque Estados Unidos ha ofrecido ayuda en los países de origen como un mecanismo para detener el flujo de inmigrantes. muchos de ellos, en especial mujeres y niños, son personas que huyen de la violencia.
Estimó que la clave está en ayudar a que los indocumentados "migren de forma segura".
"Somos un país receptor de inmigrantes, siempre lo seremos. Y pensar que eso parará no es realista", agregó la activista, recipiente de varios reconocimientos, incluido un galardón otorgado por la Harvard Kennedy School, la escuela de Políticas Públicas y Gobierno de la Universidad de Harvard. EFE
Organizaciones critican plan de “prohibición de asilo” del Gobierno de Biden



























