
El Departamento de Educación de la ciudad de Nueva York anunció la semana pasada una asignación de casi 12 millones de dólares a las escuelas públicas con al menos 6 estudiantes recién matriculados que viven en viviendas temporales.
La iniciativa beneficiaría a los más de 5.500 niños inmigrantes que han entrado a las escuelas públicas de la ciudad, donde han llegado junto a su familia en los últimos meses.
Las escuelas recibirán un estimado de 2.000 dólares por estudiante a través del Memorando de Asignación Escolar 65 (SAM 65), como parte del "Proyecto Open Arms" de la Ciudad.
Sin embargo, el contralor de la ciudad de Nueva York, Brad Lander, anunció que las escuelas públicas que han recibido a los hijos de las familias solicitantes de asilo, en su mayoría han sufrido un gran recorte presupuestario, “pero están trabajando arduamente para recibir a estos nuevos estudiantes de familias que buscan asilo”.
Según la oficina del contralor, al menos unas 368 escuelas que inscriben a estudiantes recién llegados se les deben más de $39 millones en Fondos Estudiantiles Justos.
La millonaria asignación tiene como fin proporcionar servicios integrales a los nuevos estudiantes que ingresan al sistema escolar, incluyendo apoyos académicos, socioemocionales y de acceso lingüístico.
"Las escuelas de la Ciudad de Nueva York están abriendo sus brazos a los nuevos estudiantes como solo esta ciudad de inmigrantes puede hacerlo, pero necesitan toda la ayuda que puedan obtener para enfrentar este desafío", dijo el Contralor Brad Lander.
Según el DOE, un total de 369 escuelas (del total de 1,588 escuelas públicas de la Ciudad) están recibiendo una asignación SAM 65, lo que representa a 5,851 estudiantes.
Más del 70% de estas escuelas son escuelas primarias o K-8, el 15% son escuelas intermedias o 6-12, y el 15% son escuelas secundarias, incluidas 4 escuelas secundarias de transferencia.
Sin embargo, de las escuelas que dan la bienvenida a nuevos estudiantes, el 83% vio recortes presupuestarios de Fondos Estudiantiles Justos (FSF) ya este año, y el 36% enfrentó un recorte del 10% o más de su financiación de la FSF, según el análisis del Contralor Lander.
Las escuelas que ya están operando con un déficit de recursos ahora se están estirando a medida que docenas de nuevos estudiantes se inscriben.
En la investigación realizada por la contraloría de la ciudad, una escuela intermedia en el Distrito 2 vio un recorte de más de $2 millones en FSF este año.
La escuela ha dado la bienvenida a 61 estudiantes recién llegados. Si bien está recibiendo una asignación SAM 65 de $122,000, la oficina del Contralor estima que la escuela debería recibir más de tres veces esa asignación: $435,000 en valor FSF para estos estudiantes.
Una escuela primaria en Queens, que vio un recorte de más de $500,000 en FSF este año, tiene 70 nuevos estudiantes de familias que buscan asilo. Los $140,000 que reciben del DOE a través de SAM 65 son más de $300,000 menos de lo que finalmente deberían recibir en FSF.
La ayuda es cada vez más necesaria y el recorte presupuestario distorsiona cada vez el sistema, ya que hasta el momento más de 19,000 mil inmigrantes, un tercio de ellos niños que necesitan educación y asistencia psicológica, han llegado a Nueva York desde el pasado mayo, algunos por su cuenta, pero en su mayoría enviados en autobuses, sin coordinación con las autoridades locales, en una operación ideada por el gobernador republicano de Texas, Greg Abbott, creando una crisis en el sistema público de albergues.
Según la organización defensora de los estudiantes Alliance for Quality Education, este verano marcó una nueva fase en nuestra lucha para proteger, invertir y expandir la educación pública en la ciudad de Nueva York.
Bajo la nueva administración, se recortaron al menos $469 millones de nuestras escuelas, a expensas de nuestros niños.
“La justificación fue que la inscripción había disminuido, pero sabemos que después de décadas de fondos insuficientes para las escuelas públicas, tres años de una pandemia devastadora, falta de vivienda histórica, alquileres en aumento y desigualdad cada vez mayor en nuestra ciudad, necesitamos cada dólar del presupuesto”, expresó la organización en un comunicado.
As a city of immigrants, NYC has opened its arms to new families seeking asylum with academic support amidst resource deficits.
One District 2 school saw a 35% cut in Fair Student Funding this year alone and is now welcoming dozens of newcomers.
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— Office of New York City Comptroller Brad Lander (@NYCComptroller) November 9, 2022



























