
La noche de este lunes una tercera mujer acusó al gobernador Andrew Cuomo de haberla hecho sentir incómoda, expresando que tocó su espalda baja y la besó sin su consentimiento.
El hecho sucedió, cuando ambos se encontraron en una fiesta de boda en septiembre de 2019, en la ciudad de Nueva York.
Anna Ruch, de 33 años, en una entrevista realizada al New York Times, muestra los detalles de la acusación.
Según el Times, el hecho sucedió luego de que el gobernador brindara unas palabras a los recién casados, momentos después los hubo presentado, y ambos se sentaron en la misma mesa.
En la entrevista relata la manera en que Cuomo deslizó su mano por la espalda hasta casi intentar llegar a la parte más baja, que estaba expuesta, por el tipo de vestido que ella usaba en ese momento.
“El Sr. Cuomo puso su mano sobre mi espalda”, dijo Ruch, un acto que instantáneamente la inquietó.
"Le quité rápidamente la mano con la mía, lo que pensé que era un indicador bastante claro de que no quería que me tocara", agregó.
En respuesta a ese rechazo, el gobernador llamó a Ruch "agresiva", y de inmediato, en actitud desafiante le preguntó si podía besarla.
“Él dijo, '¿Puedo besarte?'. Me sentí tan incómoda y avergonzada cuando en realidad, él debería estar avergonzado", dijo la Sra. Ruch.
Un amigo cercano de Ruch captó con un celular el momento intimidante de Cuomo.
La fotografía fue compartida el lunes por la noche en redes sociales, convirtiéndose en tendencia de inmediato, usando la etiqueta de #CuomoRenuncia.
Una imagen que provocó repudio en el sector femenino, incluso varias autoridades electas han exigido la renuncia inmediata del gobernador por sus reiteradas acusaciones de acoso sexual a tres mujeres en menos de dos semanas.
A diferencia de las otras dos acusaciones por parte de sus asistentes, la Sra. Ruch, nunca había conocido personalmente al gobernador Cuomo.
Un amigo de Ruch que estaba cerca escuchó la conversación porque el gobernador, sin ninguna cautela, habló en voz alta.
La reacción inmediata de Ruch fue alejarse, debido a que el comentario de Cuomo la había desconcertado.
“Estaba tan confundida, conmocionada y avergonzada. Volví la cabeza y no tenía palabras en ese momento”, dijo la Sra. Ruch en la entrevista al Times.
“Es el acto de impunidad lo que me golpea. No tuve elección en ese asunto. No tenía elección en su dominio físico sobre mí en ese momento. Y eso es lo que me enfurece, e incluso con lo que pude hacer, quitar su mano de mi espalda baja, hacer eso no fue lo suficientemente”, aclara.
Esa misma noche, las intenciones de Ruch eran hablar con Cuomo antes de que finalizara la celebración de la boda y enfrentarlo directamente sobre su comportamiento inadecuado e irrespetuoso.
No logró localizarlo en ese momento.
"Hubiera preferido simplemente decirlo esa noche. Quería decirle que eso no estuvo bien", dijo Ruch.
Gobernador de Nueva York en medio de tormenta por nuevas acusaciones de acoso



























