La batalla contra el rey de los virus continúa

EDITORIAL

Hace menos de tres semanas, que comenzaron el domingo 22 de marzo, todo los habitantes de la ciudad fueron solicitados de mantenerse en casa y por orden ejecutiva local y estatal, se prohibió el funcionamiento de todo tipo de servicios y las reuniones no esenciales, por cualquier razón, fueron particularmente autorizados a trabajar, solo servicios y empleados esenciales y todos los negocios no esenciales deberán permanecer cerrados a excepción de negocios de comestibles y farmacias y los restaurantes autorizados únicamente para ventas para llevar o para entrega a domicilio.

Esto produjo un cierre masivo de negocios.

El martes 7 de abril el Estado de Nueva York reportó 731 muertes más, el mayor aumento en un solo día desde que inició la pandemia del coronavirus, y a pesar de que las hospitalizaciones comenzaron a disminuir, las medidas de distanciamiento social, uso de mascarillas y fundamentalmente el cierre de negocios para evitar concentraciones que posibilitan las transmisiones masivas, continúan en vigencia.

En términos generales, más del setenta por ciento de personas encuestadas, aprueban las medidas tomadas por las autoridades a nivel local y estatal.

Las autoridades indican que las medidas están dando resultados, lentos pero importantes y están provocando un estancamiento del virus, sin embargo y pese a las medidas de ayuda a los individuos y negocios, el impacto es considerable, ya que para acceder a las ayudas son necesarios procesos, solicitudes y tiempos de espera de
probablemente semanas.

En fin, a los neoyorquinos no les queda otra opción que esperar, pero la ayuda está en
camino y viene de todos lados y en diferentes maneras, lo más importante es promover la información, la educación, para que las comunidades puedan conocer lo que hay para asistirlos y la forma como acceder a esa ayuda, al tiempo que se evitan estafas.

De acuerdo a las últimas encuestas del Centro de Investigaciones Pew, nueve de cada diez estadounidenses, -es decir el ochenta y ocho por ciento de la población-, coincide en que la pandemia provocada por el coronavirus es la mayor amenaza a la economía de la nación y en segundo lugar, con un sesenta y seis por ciento, los estadounidenses piensan que es una amenaza a la salud de la población.

Es decir que en términos generales la población considera que el daño más grande es a nivel económico y esa percepción ha sido confirmada con la abrumadora cantidad de desempleados que en solo las últimas dos semanas a registrado a nivel nacional diez millones de solicitudes para recibir beneficios por desempleo.

La información y educación sobre los recursos disponibles para los negocios de Nueva York es en este momento más vital que nunca antes, particularmente cuando el gobierno Estatal ha dispuesto que se mantenga la cuarentena hasta finales de abril, por lo que muchas empresas, -de todo tamaño-, deberán continuar cerradas o funcionando a medio gas, con las consecuentes repercusiones económicas para propietarios y empleados.

Lamentablemente las cifras de contagiados por el coronavirus indican que la comunidad latina es una de las más afectadas en la ciudad de Nueva York y una parte fundamental del funcionamiento de las comunidades son los pequeñas empresas. Por su parte el Contralor de la ciudad, Hon.

Scott Stringer, ha solicitado al alcalde Bill de Blasio y a la Comisionada de Salud de la ciudad Oxiris Barbot, hacer públicas las cifras poblaciones de las personas infectadas y fallecidas por raza, grupo étnico y ocupación, para identificar y conocer las desigualdades y establecer una mejor política de protección a los trabajadores.

El texto completo del pedido se lo puede leer en el sitio web del Contralor.

Entre otras medidas que algunos especializada han sugerido se deben tomar para enfrentar no solo la crisis, pero la subsiguiente etapa de recuperación, está el establecer un programa de protección de pago de salarios, que ha sido parcialmente cubierto pero hay que aplicar para obtenerlo, al igual que la creación de un fondo de estabilización,
sugieren la reducción de impuestos y un seguro de cobertura para casos de COVID-19, que sería algo relativamente nuevo, al igual que el mismo virus, para cubrir costos hospitalarios y funerarios.

Cuando se ve los resultados obtenidos por el Gobierno Federal en su rama legislativa, como el caso del Distrito 13 representado por el Congresista Adriano Espaillait, que logró un fondo de respaldo para los pequeños negocios de su distrito en el Alto Manhattan, se comprende mejor la importancia de participar activamente para lograr representación política, por eso las comunidades, sus negocios y todos deben informarse mejor, participar a través de las redes y la información oficial en línea, participar en el Censo 2020 y continuar resistiendo hasta que se encuentre la cura y vacuna para el virus que hace honor a su nombre, porque ha puesto al planeta entero de rodillas.

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