
La Paz.- La defensa del estadounidense Jacob Ostreicher, en huelga de hambre en Bolivia porque está preso sin cargos desde hace 11 meses, por una acusación no concretada de legitimar ganancias ilícitas, anunció hoy que envió una queja a la embajada norteamericana por el escaso avance del caso.
El defensor de Ostreicher, Jimmy Montaño, declaró que se decidió inicialmente que la embajada no interviniera, "para que no sea motivo de obstaculización", dado "que las relaciones bilaterales entre Bolivia y Estados Unidos no son de las mejores".
"Pero ante tanto atropello, hoy estoy enviando a la embajada americana una nota haciéndole conocer todas las violaciones a los derechos y garantías de este ciudadano, a objeto de que hagan las representaciones correspondientes ante organismos internacionales, porque en Bolivia ya no se puede", dijo Montaño.
Ostreicher, de 53 años, llegó a Bolivia en 2008 para invertir 26 millones de dólares en la producción de arroz en la región oriental de Santa Cruz.
Según Montaño, en 2011 la Fiscalía le abrió una investigación "por presunta legitimación de ganancias ilícitas", porque dos brasileños a quienes compró inmuebles la administradora boliviana de Ostreicher, Viviana Rodríguez, estaban supuestamente vinculados con el narcotráfico.
Uno de los brasileños se fugó y el otro fue deportado por portar documentación falsa, mientras que Ostreicher y su administradora están presos desde entonces, sin que hasta ahora haya una acusación oficial en su contra, algo muy frecuente en Bolivia, donde el 70 % de los encarcelados no tienen condena.
El abogado aseguró que su defendido presentó toda la documentación que justifica la procedencia legal del dinero.
"Abrieron la investigación por la cantidad de dinero que trajo. El señor Ostreicher vino a este país con la única finalidad de invertir y generar empleo", señaló.
Ostreicher inició hace un mes una huelga de hambre en la cárcel cruceña de Palmasola para llamar la atención sobre su caso y, según Montaño, "él dice que está dispuesto a morir" para que se le restituyan sus derechos.
Las autoridades bolivianas no se han pronunciado hasta ahora al respecto, a pesar de la repercusión internacional.
El pasado 3 de mayo un grupo de simpatizantes de Ostreicher envió una petición a la Casa Blanca solicitando ayuda para lograr la liberación de Ostreicher.



























