5 de mayo, recordando el sueño americano

Vista general de la representación del aniversario de la batalla de mayo de 1862.

 

Para los hispanos, la celebración del 5 de Mayo, que recuerda la victoria en 1862 de los mexicanos sobre los franceses en Puebla, es un símbolo de sus luchas por lograr el sueño americano a pesar de los obstáculos.

Las tradiciones y costumbres de otras comunidades hispanas en Estados Unidos se suman cada vez más al sabor mexicano de la fiesta del 5 de mayo.

Foto de archivo de las celebraciones del cinco de mayo en Chicago.

El 5 de mayo ya no es sólo una fiesta mexicana. Se ha convertido en una oportunidad para que el resto de las comunidades hispanas de Estados Unidos participen y se identifiquen con un aniversario que los mexicanos recuerdan con orgullo.

La celebración del Cinco de Mayo, que recuerda la victoria en 1862 de los mexicanos sobre los franceses en Puebla, se ha convertido en una fecha que los hispanos en EEUU han hech0 suya como un símbolo de sus luchas por lograr el sueño americano a pesar de los obstáculos.

Para algunos, como Laura Soto, nacida en México pero que ha vivido la mayor parte de sus 32 años en Chicago, la fecha es un espacio de convivencia e integración de los latinos.

"Es una expresión de orgullo de nuestras tradiciones que nos permite estrechar los vínculos con la familia y los amigos latinoamericanos", dijo.

Muchos consideran que los festejos serían solamente un pretexto para comer y beber, y afirman que los fabricantes de bebidas alcohólicas promueven esta fecha para vender más y han convertido un suceso histórico en una de las fiestas más lucrativas.

"No importa", dice Soto, para quien los coloridos desfiles y bailes tradicionales mexicanos, los mariachis, la música ranchera, charreadas y cervezas ofrecen una oportunidad de celebración sin igual.

La idea de festejar el 5 de Mayo fue de un comerciante de Texas, lugar donde nació el general Ignacio Zaragoza, quien dirigió a las tropas mexicanas en la Batalla de Puebla, antes que ese territorio se independizara de México y se anexara a los Estados Unidos.

Desde los primeros festejos la fecha significó para los mexicanos que residían en este lado de la frontera el día en que su país de origen se liberó del yugo opresor de los extranjeros.

Incluso, adquirió un significado tan fuerte como el 16 de septiembre, la fecha de la independencia mexicana del imperio español.

La fiesta se repite ahora en los pueblos de la frontera de Texas y Arizona, hasta metrópolis con gran concentración de inmigrantes como Los Ángeles, Chicago, Atlanta y Nueva York.

 

RETOMAR LA TRADICIÓN

Miles de personas invadieron la calle 5 de mayo en la Fiesta Broadway de Los Angeles.

Ha llegado inclusive a la Casa Blanca, donde el presidente Barack Obama retomó la tradición de su antecesor George W. Bush. En México el 5 de mayo es solamente un feriado a nivel nacional, y las celebraciones se limitan a la ciudad de Puebla.

El activista Jorge Mujica, organizador en Chicago de marchas multitudinarias en reclamo de una reforma migratoria que legalice a millones de indocumentados, considera "curioso" que sea la celebración más grande de los mexicanos en este lado de la frontera.

"Más curioso todavía es que los estadounidenses la hayan adoptado como la segunda celebración del país, después del 4 de julio, día de su independencia", dijo.

Mujica también señaló la ironía de que se festeje la derrota de un ejército imperialista que invadía México, y no se celebre también la victoria del ejército mexicano en El Álamo, Texas, en 1836 "sobre otro ejército imperialista que también nos invadía".

Según el libro "Fronteras Fragmentadas" (Gail Mummert, 1999), en los primeros festejos del 5 de Mayo en Texas, los mexicanos mostraban su deseo de libertad y autodeterminación: "fueron fiestas de obreros, de migrantes pobres y en muchos casos de revolucionarios".

Desde finales del siglo XIX hasta la década de 1930, las fiestas se organizaban de manera popular. Pero, en ese decenio, el Consulado mexicano en Los Ángeles, California, creó una organización que se encargaría de orquestar los festejos patrios en Estados Unidos.

Su finalidad, según la historiadora María Ángela Rodríguez, era "oficializar" el patriotismo de los mexicoamericanos y de los nuevos migrantes mexicanos.

Sin embargo, según la investigadora, estas fiestas organizadas por el Consulado se alejaban de los sentimientos de la gente trabajadora, para quienes el festejo del 5 de mayo tenía un significado de libertad y no ornamental.

El profesor mexicano Rafael Ortiz Calderón señaló que años después el movimiento chicano adoptaría esta fecha como uno de sus símbolos de lucha contra la opresión.

En su opinión, festejar el triunfo de Zaragoza, el primer héroe chicano, se convirtió en la fiesta de los que luchan por conseguir derech0s en una sociedad hostil.

Por su parte, el historiador José María Vigil escribió que la batalla de Puebla fue un encuentro militar que mostró que los mexicanos podían combatir al ejército más poderoso del mundo en ese momento.

"Esta batalla implicó el nacimiento de un orgullo nacional diferente: se podía combatir a cualquier enemigo, sin importar su tamaño, y los mexicanos no eran lo salvaje que decían los extranjeros", agregó.

 

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