Las muertes del coronavirus desbordan las funerarias de Nueva York

Gestionar la muerte es un trabajo ingrato pero esencial y más aun cuando hay que administrar más de 20.000 fallecimientos por encima de lo habitual, como ha ocurrido en el último mes y medio en Nueva York, donde las funerarias afrontan una avalancha de muertos por COVID-19 con una burocracia jamás pensada.